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Noviembre Cía. de Teatro
La obra
Versión y dirección
Sinopsis
Figurines
Ficha artística y curriculums
Críticas de prensa
Necesidades técnicas

XXVI Festival Internacional de Teatro Clásico. Almagro.
"Claustro de los Dominicos".

Estreno 3 de julio de 2003.

"La bella Aurora"

de Lope de Vega



Fotografías

 

Noviembre Compañía de Teatro.

Cada vez que, como compañía, decidimos impulsar la realización de un proyecto ocurre algo similar: repasamos lo hecho hasta el momento, miramos alrededor, tomamos el pulso a nuestra vitalidad y decidimos. De esta forma nos gusta trabajar en dos líneas bien diferenciadas: una alrededor de nuestro repertorio clásico menos conocido y otra en torno a la dramaturgia última. En este sentido decidimos cerrar lo que nosotros denominamos como "primera etapa clásica", en la que escenificamos tres títulos de Lope de Vega y uno de Calderón, volviendo a trabajar sobre La bella Aurora, un texto de Lope de Vega cuyas raíces están directamente relacionadas con los comienzos de la historia de Noviembre como colectivo. En su línea de representar textos contemporáneos, la compañía ha apostado por los autores más interesantes del panorama Nacional: Yolanda Pallín, de la que estrenamos Hiel, Tierra de nadie, Lista negra, y Los motivos de Anselmo Fuentes; Borja Ortiz de Gondra, con Dedos; y el reciente estreno de Algún amor que no mate de Dulce Chacón, que ha sido la continuación lógica del trabajo de la compañía alrededor de nuestra dramaturgia más inmediata. Ambos caminos constituyen una de las líneas de trabajo más estables del teatro español contemporáneo tanto por la solidez del tandem compuesto por Yolanda Pallín y Eduardo Vasco como cabezas creativas de la compañía, como por la solvencia profesional que la estructura de Noviembre adquiere al contar con Miguel Ángel Alcántara como productor asociado.

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La Obra

Una comedia mitológica puede seguir en el teatro barroco español dos vías fundamentales de desarrollo dramático. La más simple utiliza la mitología como fábula y aprovecha la anécdota como trama argumental en la que trenzar la típica comedia de enredo o de capa y espada, a la que no se ha hecho más que disfrazar con el ropaje de unos personajes ya consagrados por la tradición culta. Por el contrario, la otra vía, mucho menos transitada, no toma de la mitología lo anecdótico y superficial, sino que penetra en la profundidad de la visión mítica para construir desde ella un universo dramático personal, que comparte con el mitológico su trascendencia y el común uso del lenguaje de los símbolos y las imágenes, en lo que tiene de universal y no de simple barniz cultural. La diferencia más inmediata entre una y otra forma de construcción dramática es el mayor o menor grado de servilismo con que, el poeta, sigue la fábula que le sirve de fuente. Pero lo que verdaderamente determina la separación radical de ambas formas es el sistema de relaciones que se establecen entre los personajes.

Estos sistemas responden a los esquemas estructurales típicos de la comedia, a los que se adaptan sin alteración o bien establecen unos modelos de relaciones apoyados en categorías simbólicas y significativas, en lugar de las puramente funcionales.

En La bella Aurora, Lope opta decididamente por el segundo modelo, a partir de su dislocación de la versión tradicional de la fábula, tal y como la transmite Ovidio. Lope vio pronto en las viejas fábulas clásicas un magnífico filón argumental para llevar a las tablas. En este sentido, es decir, como resultado de la transformación de la historia mítica, en fórmula dramática, creo que debe enjuiciarse cualquier comedia mitológica.

El dramaturgo, forzado por continuas concesiones a su público, no duda en modelar la fuente original, inventando o suprimiendo personajes y pasajes, según las necesidades de su arte. Lope, auténtico maestro en estos procesos elaborativos, logra dar una satisfactoria salida dramática a las historias míticas. La presencia de la figura del gracioso también en obras de tema mitológico, incluso en aquellas en que, como esta, fue calificada de tragedia, muestra el proceso de adaptación del mito clásico a las necesidades de la escena del siglo XVII.

La bella Aurora es la primera de las doce comedias insertas en la parte veintiuna (póstuma) de las comedias de Lope, publicada en 1635 por su hija doña Feliciana de Carpio. Da asunto a esta pieza la fábula mitológica de Céfalo, Pocris y la Aurora, que Ovidio narró dos veces; la primera en el Arte Amatoria aconsejando a la mujer enamorada y celosa que no se deje engañar por apariencias vanas, y la segunda en las Metamorfosis, donde pone la narración en boca del mismo Céfalo.

El resultado es una pieza con una versificación tan deliciosa que sólo puede negarse a su halago aquel que sea incapaz de apreciar apenas la poesía.

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Versión y dirección

La bella Aurora es un texto conocido por nosotros. Lo trabajamos en el año 94, y fue el principio de nuestra ya fructífera relación con Lope. El motivo de revisitarlo parte de cerrar nuestra etapa dedicada al poeta, proponiendo un espectáculo totalmente distinto al que generamos entonces, hace ocho años, ya que hemos cambiado como personas y como artistas.

El trabajo hasta llegar a la versión definitiva comienza con un reordenamiento de la estructura del texto, tratando de aprovechar el material que la comedia original ofrece. Hemos eliminado las partes excesivas o redundantes de las escenas, los pasajes basados en juegos de palabras o situaciones en las que Lope trataba de seguir la historia original una vez que había planteado la suya, lo cual era además de inverosímil poco interesante y demoraba en exceso la acción, partes de la versificación sencillamente malas dentro de la altura general de la pieza y, como casi siempre en Lope, he intervenido en el final de una manera directa. La incorporación de textos de otras comedias como La fuerza lastimosa, El halcón de Federico, El marqués de Mantua, La quinta de Florencia o La viuda valenciana, y algunas de las comedias mitológicas, entre otras, se ha debido a necesidades que surgieron al reconstruir la historia, que fundamentalmente varía como he dicho en el final y gran parte del tercer acto. He utilizado, además, los relatos que Pocris (Floris en la transformación de Lope) y Céfalo explicaban a Diana para comenzar la obra, la segunda parte en que divido el espectáculo y el final.

El amor se polariza en esta comedia: el amor constante, el amor fingido, el amor tierno, el amor pesaroso, el amor imposible, el amor ilícito, el amor encubierto y sucio, el amor desdeñoso, el amor forzado por lo sobrenatural, el amor cruel y vengativo, el amor desesperado. El erotismo encuentra el caldo de cultivo idóneo, ebrio en ese ambiente mitológico: Tebas, las selvas profundas y oscuras, ninfas, faunos, encantamientos, etc. Esa sensualidad es la coartada que Lope utiliza para sostener el rapto y fascinación mágica de Céfalo por Aurora, el asedio a una Pocris inquebrantable y la locura colectiva basada en el miedo a la pérdida o a la no consecución del ser amado.

Utilizaré a la compañía como un coro de intérpretes que, de hecho, interpretarán varios papeles, dando a la representación un aire ritual. El coro, situado a lo largo del foro, utilizará diferentes instrumentos de percusión que aportarán el matiz tribal necesario en esta historia trágica, una tragedia aunque Montiano opine que no tanto, en la que el destino viene marcado desde muy arriba. Este estado de somnolencia que preside gran parte de la obra y que nosotros trataremos de potenciar nos lleva a plantear la escena final como si fuese una pesadilla colectiva, así que a partir del momento en el que Aurora, haciéndose pasar por Diana, entrega a Céfalo el dardo con el que este, involuntariamente, mata a su esposa, se romperá la convención formal utilizada durante casi todo el espectáculo y los actores transitarán por otro lugar, mas idóneo para ninfas, sátiros y deidades, donde el hombre se encuentra indefenso y despierta trágicamente, como Céfalo, con su amada muerta en los brazos, ladrando de impotencia a un cielo que no alcanza a comprender. El plano cómico, que corresponde a las andanzas de Fabio, llegará a límites grotescos cuando el gigante, interpretado por el coro entero, cante instrucciones al criado mediante una jota que cuadra con el verso. Pretendemos que la historia transcurra entre un mundo civilizado y frío (Tebas) y otro incierto y plagado de inquietante naturaleza (la selva de Diana).

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Sinopsis

El príncipe Doristeo obliga a Céfalo, su cazador y amigo, a salir de caza con él a los bosques de Tebas. Céfalo, recién casado con Pocris, lo acompaña junto a su criado, Fabio, hombre de letras y poco hecho a los rigores de la caza, hacia una selva hostil llena de fieras peligrosas y ambrientas y seres fantásticos. Una vez en la selva, Doristeo, vuelve a la ciudad para intentar conquistar a Pocris, de la que está perdidamente enamorado, pero es rechazado e inventa la noticia de que Céfalo ha muerto para ablandar la resistencia de la mujer. Pocris llora a su amado pero no cede ante las pretensiones del Príncipe.

Céfalo y Fabio son seducidos, mediante magia, por dos ninfas del bosque y permanecen así un año, durante el cual, el asedio a Pocris continúa sin frutos. Roto el encantamiento al descubrir Fabio el engaño, Céfalo parte a su casa obsesionado con la noticia, urdida por las ninfas, de que su mujer le ha sido infiel. Se disfraza y se hace pasar por mercader, seduciendo a Pocris, y desenmascarándose la persigue por las selvas.

Tras una persecución en la que el pobre Fabio sufre encuentros con gigantes, transformaciones en fauno y múltiples engaños, Céfalo y Pocris se reconcilian. Aurora, la ninfa, celosa, regala a Pocris una flecha con la que Céfalo, sin quererlo, matará a su esposa, volviendo al encantamiento de Aurora, que recupera a su amante.

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Figurines


Anteo y Julio


Céfalo


Aurora


Aurora


Doriesteo


Fabio


Pocris


Pocris


Silvana


Silvana


Perseo

 


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Ficha artística

"La bella Aurora" de Lope de Vega.
Versión y Dirección
Intérpretes
Pocris
Céfalo
Fabio, criado
Príncipe Doristeo
Perseo, secretario
Julio (Pastor)
Anteo (Pastor)
Silvana, ninfa
Aurora, ninfa ver curriculum
Escenografía
Vestuario
Diseño de iluminación
Espacio Sonoro
Diseño gráfico
Millán de Miguel
Fotografía
Ayudante de dirección
Realización de vestuario
Mari Ángeles Marín
Realización de escenografía
MAMBO decorados
Transportes
Transpet
Gestoría
Úbeda asesores
Producción y distribución


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Críticas de prensa

08.07.2003 LA TRIBUBA. Ciudad Real.
"Eduardo Vasco se consagra en Almagro con "La Bella Aurora". Magnífico trabajo actoral, donde prima la palabra, el verso...."

08.07.2003 LANZA. Ciudad Real.
"Eduardo Vasco sabe llevar con solidez una comedia mitológica desconocida de Lope de Vega y a la que el público está dando una magnífica acogida..."

10.07.2003 EL DÍA. Ciudad Real.
"Vasco conquista Almagro con "celos" y "fidelidad".... Con "La Bella Aurora", Noviembre cierra un ciclo que ha dedicado al teatro menos frecuentado de Lope....."

15.02.2004 LA PROVINCIA. Las Palmas.
"... fluye sin obstáculos, se transforma en una respiración que emana naturalmente del actor y se convierte en auténtica y verdadera poesía."

10.03.2004 LA TRIBUNA DE GUADALAJARA. Guadalajara.



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Necesidades técnicas

 Plano de luces a la italiana. Versión pequeña: 661 kb. Autocad.
 Plano de luces a la italiana. Versión grande 683 kb. Autocad.
 Necesidades (personal, montaje y técnica): 475 kb. Word.